martes, 27 de noviembre de 2012

Llovió cuatro años, once meses y dos días...(cien años de soledad)

A riesgo de no ser políticamente correcto escribo....
Los panameños somos un pueblo noble, solidario, siempre estamos presto a ayudar (donar enseres y alimentos) ante cualquier tragedia nacional o internacional, aunque nos inspiren motivos distintos.
Algunos por ser buenos de corazón, como los niños, otros por lavar la conciencia, que bueno que la tengan y sientan la necesidad de limpiarla, otros porque ven el momento propicio de limpiar closets y despensas y están los que oportunamente aparecen ante cámaras y filmadoras luciendo consternados, preocupados y solicitando la cooperación de todos, en este último caso, me refiero específicamente a los políticos y funcionarios.
Estos no desperdician oportunidad de buscar réditos a cualquier situación, en momentos como estos y cercana las elecciones se acuerdan que existimos.
Me pregunto por qué la primera dama y funcionarios de elección y designación solicitan estas donaciones?
De que sirve entonces la PARTIDA DISCRECIONAL de la presidencia?, es precisamente para usarse en momentos como estos que se necesita la ayuda urgente, no creo que nadie critique al presidente por eso.
De que sirve entonces el Fondo de Ahorro Panamá, cuando se creó se dijo que parte de él se utilizaría en situaciones de desastre naturales. Entiendo que el uso del mismo para este propósito es un poco más burocrático, pero igual allí están los fondos necesario para mitigar los efectos de estos fenómenos y que implican inversiones mayores.
De que sirve tanta publicidad estatal donde se nos saca en cara lo que hacen con nuestros dineros, donde se promocionan personas y obras que no están listas? No sería mejor suspender las mismas y hacer campañas para no tirar basura en los ríos y alcantarillas, para promover cultura de sostenibilidad y protección del ambiente.
Porque lo que está ocurriendo no es sólo culpa de los gobiernos y empresarios, todos somos responsables (definitivamente hay grados de responsabilidad).
Veo con preocupación como algunos funcionarios están viendo en esta tragedia una ventana de oportunidad para jugar con el presupuesto estatal y obtener recursos adicionales (deuda).
Retomando el punto de los que ayudan tengo que referirme a aquellos, minoría silenciosa: los voluntarios que dan su tiempo y su vida...
Son personas que no salen en cámaras, prefieren no hacerlo, porque los que los mueve es el deseo sincero, puro de ayudar, dando algo que no pueden volver a tener tiempo y vida...
En esta tragedia hay dos, ángeles ahora, que estoy seguro seguirán ayudándonos y protegiéndonos.
No estoy seguro que haya una forma en la cual uno prefiera partir, pero creo que si tuviésemos la oportunidad de preguntarles a los que se fueron escogerían esa, entregando su tiempo y vida...como siempre lo hicieron.

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